|
|
|||
|
El altruismo, el servicio a los demás, la responsabilidad de que sus hijos y los que no lo son tengan la oportunidad de disfrutar con su trabajo, es el mejor azicate para seguir día a día. Todo Club que se precie ha de tener una Directiva comprometida, y en nuestro caso, unos padres. Esto no es una empresa, no nos jugamos la vida, pero si no hay un grupo de padres que coordine a más de 100 chicos y a más de una decena de entrenadores, esto no funciona. |
|
|
|
|
Un ejemplo que me viene a la cabeza es Francisco Ramírez quién ha sido presidente y que comentaba que se sentaba en casa con sus hijos a ver un partido de Baloncesto quitándole el volúmen al televisor para hacer de árbitro, o nuesto primer presidente, Boro Capilla, quien del Valencia c.f. conocía todo o casi todo, pero de baloncesto, hasta que empezó su hijo a jugar, apenas sabía que se introducía una pelota por un aro. |
|
||
|
Es una obligación pagar la cuota, pero esta sociedad nos obligada a pagar tantas cosas que podemos caer en el error de pensar que con eso es suficiente. Craso error, nada más lejos de la realidad. La cuota sólo da para pagar unas imposiciones económicas que nos obligan desde el exterior. Si todo lo valoramos económicamente, la cuota posiblemente subiría más de un 500 por 100. Si valoramos a precio de contrato el tiempo que dedican los entrenadores, no podríamos mantener la estructura. Este Club se ha caracterizado y se caracterizará por la implicación que hacen tanto jugadores, entrenadores y por supuesto, LOS PADRES. |
|||
|
|
Por último hay que romper una lanza en favor de todos los que colaboráis. Bien sea trayendo o llevando a jugadores, bien yendo a solucionar algunos papeles a la Federación, bien encargándose del cobro de cuotas y pago de gastos o bien simplemente representando a más de 100 chicos y chicas. Sabed que hechos como estos no se olvidan nunca. |
||